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Los Piojos

Los orígenes de la banda se remontan a 1988, cuando un grupo de amigos de distintas ciudades decidieron intentar tocar música. Comenzaron haciéndolo en los pubs de los lejanos suburbios del oeste de Buenos Aires, un comienzo similar al de otras innumerables bandas de rock suburbano. En 1991, se dirigieron a Europa para participar en un festival de música antirracista en Francia, donde tocaron con grupos de Malí, Burkina Faso, Cuba y España.

Los Piojos debutaron comercialmente en 1992 con Chactuchac. Recibir la muy favorable bendición de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, no les vino mal.

Ay Ay Ay le siguió en 1994, y a ambos les fue razonablemente bien. Pero la banda no pudo contrarrestar el dominio del Nuevo Rock Argentino de la primera mitad de los 90, por lo que Los Piojos no lograron un avance total a pesar de que para el segundo álbum la composición de Ciro comenzaba a florecer.

El tercer álbum de estudio de la banda, Tercer Arco, se benefició de la explosión del rock suburbano de 1996: sólo ese año La Renga lanzó su álbum seminal Despedazado por Mil Partes, Viejas Locas lanzó su debut con el exitoso single «Intoxicado», entre otros eventos que enviaron al rock suburbano al mainstream y terminaron con el dominio del nuevo rock argentino. Pero Tercer Arco fue un gran disco por sí mismo, lo que hizo que el resultado global fuera aún más explosivo dado el ambiente musical reinante.

Para la segunda mitad del año Los Piojos llenaban arenas y pequeños estadios. Y a principios de 1997, Tercer Arco había alcanzado el doble platino de forma rápida. El single «El Farolito» estaba en lo más alto de la rotación en la mayoría de las emisoras de radio, y tanto el vídeo de «Maradó» (sobre el ex futbolista Diego Maradona) como el de «Verano del 92» llegaron al top 10 de la MTV (¡probablemente la única vez en la historia de la música rock en que una canción basada en un canto afrouruguayo lo hizo!) El poder de convocatoria que lograron Los Piojos en 1997 no hizo más que confirmar que habían llegado a las grandes ligas del rock argentino, y que el rock suburbano estaba ahora en el asiento del conductor.

Para muchos, el siguiente álbum de estudio de 1998, Azul, es el mejor del grupo. La asimilación por parte de la banda de todo tipo de ritmos musicales del oriente argentino se hizo evidente con este lanzamiento, y su naturaleza ecléctica no cortó su popularidad, de hecho los hizo más accesibles a un gusto latinoamericano más amplio, y así Los Piojos salieron de gira por México y Estados Unidos. Ritual vio la luz en 1999 como el 5º álbum de la banda.

El tercer milenio llegó y vio a Los Piojos seguir en la cima. Realizaron varios conciertos con entradas agotadas junto a otros abanderados del rock suburbano como Divididos, La Renga, Viejas Locas, y la banda de ska-latino Los Auténticos Decadentes.

El grupo lanzó Verde Paisaje del Infierno en 2000, otro sólido esfuerzo de «Los Piojos» (que es lo que significa su nombre en español). En 2003 la banda sacó su séptimo álbum, Máquina de Sangre. Convertido en uno de los discos más vendidos del año, demostró que Los Piojos seguían vigentes y que su lugar en la historia del rock argentino y en español estaba ampliamente asegurado. Agotaron las 70.000 localidades del estadio de River Plate, algo que sólo habían logrado a nivel local bandas como Soda Stereo, y los más importantes actos musicales extranjeros.

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